PAUSAS ACTIVAS
PAUSAS ACTIVAS
Objetivo: Consiste en educar a los colaboradores sobre la importancia y la forma correcta de realizar recesos cortos y dinámicos durante la jornada laboral para activar el cuerpo y la mente, reducir la fatiga y prevenir enfermedades laborales
¿Por qué capacitarse en pausas activas?
Mejorar la salud: Reducen la fatiga física y mental, el estrés, y las enfermedades osteomusculares causadas por mantener posiciones prolongadas o movimientos repetitivos.
Aumentar la productividad: Mejoran la capacidad de concentración, la atención y el desempeño laboral.
Fomentar un buen clima laboral: Permiten la integración de los compañeros de trabajo.
Ejercicios prácticos:
Se realizan movimientos de estiramiento y activación para diferentes partes del cuerpo, incluyendo:
Hombros y cuello: Rotaciones y estiramientos para relajar la tensión.
Espalda: Inclinaciones y estiramientos para mejorar la postura.
Extremidades inferiores: Elevaciones de rodilla al pecho y estiramientos de pantorrilla.
Brazos y manos: Estiramientos de dedos y brazos para aliviar la tensión.
Ojos: Movimientos y parpadeo para relajar la vista.
Las pausas activas administrativas: son descansos breves durante la jornada laboral diseñados para reducir el sedentarismo, prevenir trastornos musculoesqueléticos y el estrés en trabajadores de oficina, mediante estiramientos, movimientos y ejercicios de respiración que mejoran el desempeño y la productividad. Estas pausas no requieren equipo especial, se pueden realizar en el propio puesto de trabajo y son una práctica recomendada por su impacto positivo en la salud y el bienestar de los empleados.
TIPOS DE PAUSAS ACTIVAS
Los tipos de pausas activas varían según su objetivo y duración, incluyendo pausas preparatorias para activar el cuerpo, pausas compensatorias para aliviar tensiones musculares, y pausas de relajación para despejar la mente. Se pueden clasificar también por el tipo de actividad: ejercicios físicos como estiramientos y movilidad articular, actividades mentales como la meditación o juegos que exigen concentración, y dinámicas grupales que fomentan la integración.
Tipos según el objetivo:
Pausas preparatorias: Realizadas al inicio del día o después del almuerzo para activar el cuerpo y enfocar la mente.
Pausas compensatorias: Hechas durante la jornada para movilizar y estirar las partes del cuerpo que han estado estáticas por mucho tiempo, como el cuello, la espalda o las muñecas.
Pausas de relajación: Diseñadas para liberar el estrés, despejar la mente y favorecer el enfoque, ideales antes de una tarea exigente o al final del día.
Tipos según la actividad:
Ejercicios físicos:
Movilidad articular: Movimientos para las articulaciones como cuello, hombros, muñecas y columna.
Estiramientos: Extensión de músculos y articulaciones para recuperar flexibilidad y aliviar tensiones.
Caminatas cortas: Levantarse y caminar brevemente para estimular la circulación y la energía.
Actividades aeróbicas: Ejercicios más enérgicos como saltar o movimientos de brazos que aumentan la circulación y la vitalidad.
EJERCICIOS APLICABLES